La COICA llama a un pacto para proteger el 80% de la Amazonía

Un llamado urgente para proteger la Amazonía hacen los pueblos indígenas amazónicos representados por la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA).

La COICA pide a las organizaciones sumarse a la iniciativa “Amazonía por la vida: protejamos 80% al 2025”, para establecer un acuerdo global por la selva tropical más grande del mundo.

El acuerdo busca garantizar la protección permanente del 80% de la selva amazónica para el 2025 y así evitar cruzar un punto de inflexión para la Amazonía, hogar de cientos de pueblos indígenas.

Nosotros, los pueblos indígenas de la Cuenca Amazónica, a través de nuestros conocimientos y
saberes ancestrales, hemos protegido la Amazonía durante milenios. A esta lucha se han
sumado aliados de organizaciones ambientales, de derechos humanos y la comunidad científica.
Hoy, de manera conjunta, hacemos un llamado a un acuerdo global para la protección
permanente del 80 por ciento de la Amazonía para el 2025 como medida urgente para detener
el punto de no retorno y responder a la crisis planetaria con un cambio transformador. Es el
momento para que la comunidad internacional (gobiernos, sociedad civil, corporaciones, etc.) se
una a nuestro esfuerzo por proteger el planeta.


La Amazonía es la selva tropical más grande y con mayor diversidad biocultural del mundo. Es
el hogar de 511 pueblos indígenas, incluidos 66 grupos que viven en aislamiento voluntario
y contacto inicial. Son más de 300 lenguas que se hablan en esta vasta región que cubre 9 países
(Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y Guayana Francesa).
La Cuenca alberga un tercio de las especies de plantas y animales de la Tierra y el 20 por ciento
del agua dulce. Funciona como el corazón biológico de nuestro planeta: secuestra y almacena
grandes cantidades de carbono, regula el clima continental y global, produce oxígeno y lluvia,
impulsa los sistemas climáticos, entre otros beneficios.


Los Territorios Indígenas (TI) – que ocupan físicamente 237 millones de hectáreas en la cuenca
del Amazonas- y las Áreas Nacionales Protegidas (NPA) son vitales para proteger la Amazonía.
Juntos cubren cerca del 50% de esta región. Casi la mitad (45%) del bosque intacto en el
Amazonas se encuentra en territorios indígenas, un área más grande que Francia, Gran
Bretaña, Alemania, Italia, Noruega y España combinados (FAO -FILAC 2021, p.12-13).


La Amazonía ya ha perdido el 17 por ciento de su cobertura forestal además, un 7 por ciento de
sus selvas tropicales se han degradado. Si la deforestación y la degradación combinadas
cruzan el umbral del 20 por ciento, los científicos advierten que el sistema alcanzará un
punto de inflexión irreversible que puede traducirse en la muerte regresiva de todo el
ecosistema. Esto liberaría emisiones masivas de dióxido de carbono y traería consecuencias
rápidas y catastróficas para la estabilidad climática global.


Estamos al borde del punto de inflexión o de no retorno. Nuestras acciones en los próximos
años determinarán el destino de nuestro planeta durante los próximos milenios. Asegurar la
integridad de los sistemas hidrológicos, la biodiversidad y garantizar el rol fundamental de la
Amazonía como regulador climático mundial, requiere que al menos el 80 por ciento de sus
bosques permanezcan intactos.


Este es un llamado para establecer un acuerdo global para la protección permanente del
80 por ciento de la selva amazónica para el 2025, concertado por todos los gobiernos de la
Amazonía y respaldado por los pueblos indígenas y la comunidad mundial.

El Pacto por la Amazonía requiere:

  1. Una visión regional panamazónica que aterrice en un plan estratégico común construido
    sobre los estrictos lineamientos del Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI). Para
    lograr el 80% de protección al 2025, cada país amazónico debe desarrollar Planes de
    Acción Nacionales del Bioma Amazónico (PANBA) para detallar sus compromisos y cumplir
    con la meta de 80 x 25. El proceso debe contar con la participación plena de la sociedad
    civil, incluyendo a los pueblos indígenas que hemos sido administradores efectivos de este
    bioma durante milenios.
  2. El 100% de las tierras indígenas legalmente reconocidas y demarcadas y, la asignación
    de recursos financieros permanentes que permitan su titulación y ampliación.
  3. La implementación de un modelo de gobernanza con representación política y
    reconocimiento del rol de los pueblos indígenas en el logro de este objetivo a nivel nacional
    e internacional.
  4. Una moratoria inmediata sobre la deforestación y degradación industrial de todos los bosques primarios.
  5. La definición de una política forestal y de zonificación que permita la creación de zonas intangibles para áreas que permanecen intactas -sin carreteras y otras zonas exclusivas para actividades industriales.
  6. La restauración de tierras degradadas.
  7. Creación de reservas indígenas o áreas protegidas co-gestionadas, ampliadas para comunidades indígenas y locales1 que actualmente no constan como TIs o ANP y otros territorios (OECM) con las salvaguardas y responsabilidad de los Estados para garantizar la protección de los Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario y Contacto Inicial (PIACI).
  8. Detener los impulsores clave de la deforestación actual y futura y las presiones del desarrollo industrial mediante la suspensión de nuevas licencias y financiamiento para la minería, el petróleo, la ganadería, las grandes represas, la tala y otras actividades industriales.
  9. Una Condonación de Deuda condicionada a una moratoria permanente a la extracción industrial en territorios indígenas y áreas protegidas.
  10. Que el sector financiero se comprometa a garantizar el cumplimiento de los derechos de los pueblos indígenas y a poner fin a la deforestación en todas las cadenas de suministro que financian.
  11. Transparencia y rendición de cuentas del sector financiero y de las cadenas de valor.
  12. La comunidad internacional debe adoptar políticas y marcos inmediatos que garanticen la afluencia permanente de recursos para lograr este objetivo.
  13. La comunidad internacional dinamice recursos financieros necesarios para cubrir los costos de acceso a los servicios básicos de las comunidades indígenas, consolidar su autodeterminación, y fortalecer la gestión integral de los territorios, medios de vida sostenibles y uso del conocimiento ancestral.

Instamos a los países de la cuenca del Amazonas a declarar el estado de emergencia y
detener de inmediato la expansión de actividades industriales destructivas, políticas
gubernamentales y subsidios públicos dañinos que permiten una mayor destrucción de los
bosques. El estado de emergencia abordaría los factores que impulsan la deforestación y, al
mismo tiempo, dejaría espacio para el diseño y la implementación de estrategias dirigidas hacia
un cambio transformador perdurable.


Las naciones industrializadas deben reconocer su papel en el cambio climático y el rol
trascendental de la Amazonía en la mitigación del mismo y canalizar todos los recursos
necesarios para garantizar una transición justa para quienes habitamos el bioma y para sus
propios ciudadanos. El momento para la acción es ahora.


Los pueblos indígenas de los nueve países amazónicos invitamos a los gobiernos, científicos,
ciudades, instituciones financieras y a todos los sectores de la comunidad global que estén
dispuestos a actuar por el planeta, a que se unan y apoyen esta iniciativa. La firma de esta
declaración es un primer paso para evitar el punto de no retorno de la Amazonía y proteger el
80% para el 2025.


La Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica – COICA y sus
organizaciones miembros en los 9 países, a nombre de nuestras naciones y pueblos indígenas
de la Amazonía:


AIDESEP, Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana.
APA, Asociación de Pueblos Amerindios de Guayana.
CIDOB orgánica, Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano.
COIAB, Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña.
CONFENIAE, Confederación de las Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana.
OPIAC, Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana.
ORPIA, Organización Regional de Pueblos Indígenas del Amazonas (Venezuela).
OIS, Organizaciones Indígenas de Surinam.
FOAG, Federación de Organizaciones Autóctonas de Guayana Francesa.

COICA, Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica

Para sumar a su organización a la iniciativa solo debe ingresar a este enlace y completar la información requerida:  https://bit.ly/2V8PH3c

#AmazoníaVivaHumanidadSegura

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